Es casi imposible que en algún programa de televisión o película no veamos las anheladas casas que se construyen sobre los árboles para que los niños jueguen, claro que tiene que ser robusto para que pueda, no solo con el peso de la construcción, también con el de quienes suban a ella. No es suficiente con que el arbusto tenga la capacidad para soportarla y amplias ramas que la aseguren, debe ser elaborada apropiadamente para que sea perfecta.
Si en nuestra infancia no tuvimos la suerte de tenerla, no es extraño que queramos algo similar o incluso mejor para nuestros hijos, ¿y si no se tiene el privilegio de ser padres o simplemente no está en nuestro proyecto de vida? Bueno, nadie dijo que fueran solo para niños. Disponer de una habitación cómoda para relajarnos y hacer cosas que nos gusten, podría estar en una casa del árbol.
Si tiene el árbol perfecto para realizar este proyecto, solo le bastaría con contratar a un buen carpintero que le coopere en su proyecto de construcción.
Un refugio en donde aislarse
Una casa del árbol, para un niño puede ser un castillo o fortaleza, un barco que navega por los cielos o un robot, todo es posible para su deslumbrante imaginación. Pero, para un adulto puede ser un lugar para aislarse, relajarse, desconectarse sin sentirse lejos del hogar, realizar sus pasatiempos o leer, incluso un buen lugar para una cita.
Por mucho que la diferencia de estatura entre un niño y un adulto sea evidente, no quiere decir que tenemos que hacer una casa en el árbol con grandes dimensiones. Con que quepamos de pie y quedemos al menos a tres cuartas del techo será suficiente, incluso imagine poder colocarle un techo plano y poder acostarse sobre el a contemplar el cielo nocturno.
Aun tratándose de una casa que no tiene que tener características demasiado estrictas, está implícito el hecho de que tiene que usar materiales de calidad y cumplir con unas cuantas normas de ingeniería para que sea segura, tenga una distribución apropiada, buena ventilación, entre otros factores.
Estar en conocimiento de todo lo anterior nos deja ver que no es algo que se puede construir a la ligera, sin el apoyo de alguien capacitado para la labor. Le resultaría de mucha ayuda un carpintero que ya tenga experiencia con este tipo de edificación, así puede orientarlo en la elección del material y el diseño que quiere para su rincón personal.
Una buena forma de buscar a ese profesional de la madera sin importar la localidad en la que se encuentre, es en guiacarpinteros, un directorio con la información de contacto de los expertos en la carpintería, así obtendrá un trabajo de calidad asegurada.