Un coche que ya no vale para nada

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Hoy en día los coches suelen estar muy valorados por las personas que los tienen, es más podemos decir que en muchas familias no saben estar sin él, si nos damos cuenta su modo de vida se basa en el coche, es decir, si van al trabajo es en coche, si van a la escuela a llevar a los niños es en coche, si van al supermercado hacer la compra por supuesto es en coche, como vemos la dependencia es total y ya no se sabe hacer nada si no es en coche. Que pasa que desde que la crisis asolara nuestro país muchas de esas personas han intentado alargar la vida de su vehículo, ¿Cómo? pues muy fácil recurriendo a piezas de segunda mano que en un momento dado han hecho que su coche siga funcionando y pasando las revisiones de manera correcta, piezas que ni por asomo cuestan lo mismo que las nuevas y con las que se puede contar en un momento determinado.

Pero claro todo llega a su fin y todo se rompe en algún momento y muchas veces nos damos cuenta que si nos descuidamos nos cuesta más el collar que el perro y en justo en ese momento en el que debemos darle a nuestro coche el final que se merece. Sin duda debemos tener en cuenta muchos factores como por ejemplo lo que queremos hacer con él, seguramente a un particular no nos merezca la pena vendérselo ya que si ya nosotros no podemos conseguir arreglarlo pues seguro que él tampoco, lo que mejor podemos hacer es buscar un sitio de venta de coches averiados donde seguro que vamos a encontrar una gran oportunidad. Por ejemplo si sabemos muy bien jugar nuestras cartas es posible que podamos encontrar un sitio en el que tasen nuestro vehículo y que encima de ser viejo y averiado nos den un dinerito por él, igual no mucho pero por lo menos no nos quedará la sensación de haberlo regalado. En estos momentos en los que vivimos dese luego a nadie le amarga un dulce y sin quererlo pues igual en nuestra casa tenemos un coche de estas características y podamos sacarle un dinero extra con el que no contábamos, tan solo deberemos acertar con el sitio y ponernos en las manos adecuadas sabiendo que no nos van a engañar.